Embarazo y alimentación, ¿qué debo saber?

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La mujer embarazada debe seguir una dieta lo más variada y equilibrada posible, dentro de sus características concretas. No es estrictamente necesario hacer grandes cambios en la alimentación diaria durante la gestación, pero sí es conveniente conocer algunos aspectos importantes a tener en cuenta durante este periodo.

En primer lugar debemos saber que durante el 2º y el 3º trimestre de embarazo las necesidades energéticas totales están aumentadas. Se deben aportar 350 kcal/día extras en el 2º trimestre y 450 kcal/día extras en el 3º en una mujer con peso normal al inicio de la gestación. Dependiendo de cómo varíe el peso durante las semanas de gestación, así habrá que ajustar las calorías extras de la dieta de manera individualizada. 

De forma general, éstos serían las principales grupos de alimentos que deben estar presentes en la alimentación de una gestante:

  • Carnes, pescados y/o huevo a diario. 3 veces por semana mínimo consumir pescados azules (atún, salmón, boquerón, jurel).
  • Frutas y verduras: 5 raciones al día.
  • Arroces, pastas, patata y legumbres, una vez al día.
  • Lácteos desnatados 2-3 veces al día: leche, yogures y quesos frescos/blancos.
  • Frutos secos naturales (nueces, almendras): un puñadito al día.
  • Pan/cereales integrales en el desayuno.

 

Se deben evitar:

  • Fritos, rebozados y empanados.
  • Salsas a base de nata/mantequillas.
  • Dulces, bollería industrial, adición excesiva de azúcar común.
  • Usar la sal con moderación (no sobrepasar los 2 gramos diarios).
  • Utilizar lo menos posible edulcorantes, conservantes y colorantes artificiales, y productos pre-cocinados. Cuanto más natural sea la alimentación mucho mejor, aunque no es necesario comprar productos ecológicos/orgánicos/bio.
  • Tabaco y alcohol deberían eliminarse por completo.
  • Reducir al mínimo la cafeína/teína (2 tazas o 2 vasos al día máximo).

 

En cuanto a las vitaminas y minerales, se debe consultar con el especialista médico la necesidad de suplementar durante todo el embarazo o parte de él los siguientes micronutrientes: ácido fólico, hierro, yodo y calcio.

El resto de nutrientes, vitaminas y minerales pueden aportarse de forma suficiente con una dieta variada y equilibrada.

Es aconsejable no tomar carnes o pescados crudos, poco cocinados, ahumados o en salazón, porque existe mayor riesgo de desarrollar ciertas infecciones relacionadas con microorganismos (como el toxoplasma) que pueden afectar al desarrollo del feto. 

Para los casos concretos en los que existan náuseas, vómitos, pirosis y/o estreñimiento, síntomas muy comunes durante el embarazo, pueden seguirse una serie de normas dietéticas más concretas que ayuden a aliviar el malestar que provocan. 

Todo estos son los puntos más relevantes que tienen que ver con la nutrición en el embarazo, cuando la gestación se desarrolla con normalidad y hablando en líneas generales.

 

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