INTOLERANCIA A DISACÁRIDOS

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Breve repaso y conceptos clave

La intolerancia a disacáridos se produce cuando no absorbemos correctamente a nivel intestinal ciertos azúcares, como son la lactosa, la fructosa y el sorbitol.

Esta intolerancia puede provocar diversos síntomas digestivos: dolor y/o distensión abdominal, diarrea, meteorismo, náuseas, estreñimiento.

 

El diagnóstico de la intolerancia a disacáridos se realiza a través de un test de aliento que mide la cantidad de hidrógeno y/o metano que espiramos.

Si este test es positivo, la recomendación será realizar una dieta con bajo contenido en el azúcar testado (ya sea lactosa, fructosa y/o sorbitol) con el fin de disminuir o hacer desaparecer los síntomas que se padecen.

A continuación comentaremos los aspectos más relevantes de estas intolerancias.

La intolerancia a la lactosa se debe a un déficit de un enzima llamado lactasa, que es la sustancia que digiere la lactosa en nuestro sistema digestivo. Este déficit puede aparecer en cualquier momento de nuestra vida.

La lactosa se encuentra de forma natural en la leche y los productos derivados de ella, como los quesos, el yogur, la nata, la mantequilla, los helados, los batidos.

La leche o la lactosa como tal también se usan como ingredientes en la elaboración de otros productos alimentarios: galletas, cereales, bollería, pastelería, panes (sobre todo los de molde), embutidos, salchichas.

Algunos medicamentos también usan la lactosa como compuesto o excipiente.

 

Es interesante saber que existen suplementos de lactasa que se pueden comprar en farmacia y que el paciente intolerante a la lactosa puede tomar de forma puntual. Aunque lo recomendable siempre será realizar una dieta baja en lactosa.

Este suplemento está pensado para cuando el paciente tenga alguna comida fuera de casa por algún evento concreto, y no pueda saber con exactitud si los alimentos que va a consumir llevan o no lactosa. Al tomar este suplemento de lactasa con las comidas, ayudará a su organismo a procesar la lactosa y disminuirá o se evitará la aparición de los síntomas asociados a la intolerancia.

  

La intolerancia a la fructosa y al sorbitol están relacionadas, ya que el sorbitol interfiere en la absorción de la fructosa. Por ello si la fructosa y el sorbitol se consumen a la vez, la malabsorción es mayor.

Por otra parte, también debemos saber que no se recomienda un consumo de sorbitol superior a 25 gramos al día para cualquier persona, sea o no intolerante.

Éstos son los alimentos y productos que contienen o pueden contener fructosa y/o sorbitol:

  • Muchos tipos de frutas y algunas verduras (manzana, pera, uva, ciruela, melocotón, tomate, zanahoria).
  • Miel, mermeladas, jalea real.
  • Vinos, licores y bebidas alcohólicas tipo brandy, whisky.
  • Productos “sin azúcar” como chicles, caramelos, golosinas.
  • Productos dietéticos especiales para diabéticos.
  • Algunos medicamentos y suplementos vitamínicos.
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