Más allá del cansancio: Cuando tu tiroides no es el culpable (y la hipófisis sí)"
¿Te sientes profundamente agotado, has perdido interés sexual o notas que tu cuerpo no responde como antes? Lo primero que piensa la mayoría de la gente (e incluso algunos médicos) es: "será la tiroides". Sin embargo, cuando los análisis tiroideos vuelven normales, muchos se quedan sin respuestas y se atribuye el problema al estrés. Existe una glándula, la "directora de orquesta" de tu sistema hormonal, que podría ser la verdadera responsable: la hipófisis.
¿Qué es la hipófisis y por qué es tan importante?
La hipófisis es una glándula del tamaño de un guisante ubicada en la base del cerebro. Su función es crucial: produce hormonas que a su vez controlan otras glándulas como la tiroides, las suprarrenales, los ovarios o los testículos. Si la hipófisis falla, todo el sistema endocrino se desequilibra.
Hipopituitarismo: Cuando la "directora de orquesta" deja de dirigir.
El hipopituitarismo es la producción insuficiente de una o más hormonas hipofisarias. No es una enfermedad en sí, sino la consecuencia de un daño en la glándula. Las causas pueden ser:
- Tumores hipofisarios: La causa más común. Muchos son benignos (adenomas) y de crecimiento lento, pero presionan la glándula sana.
- Hipofisitis: Inflamación de la hipófisis, a menudo autoinmune.
- Traumatismos craneales.
- Cirugía o radioterapia cerebral.
Señales de alarma que van más allá del cansancio:
Los síntomas dependen de qué hormonas estén faltando. Es como una orquesta donde varios instrumentos dejan de sonar:
- Déficit de GH (hormona de crecimiento): Fatiga, pérdida de masa muscular, aumento de grasa abdominal, falta de vitalidad.
- Déficit de gonadotropinas (LH/FSH): Pérdida de libido, impotencia en hombres, irregularidad o ausencia de menstruación en mujeres, infertilidad.
- Déficit de TSH (que controla el tiroides): Síntomas de hipotiroidismo (cansancio, piel seca, aumento de peso) a pesar de que la glándula tiroides en sí esté sana.
- Déficit de ACTH (que controla las suprarrenales): Fatiga extrema, pérdida de peso, náuseas, hipoglucemias, mareos. Esto es muy peligroso en situaciones de estrés.
¿Por qué se pasa por alto?
Porque los síntomas son inespecíficos y se solapan con otras condiciones. Un diagnóstico requiere una valoración endocrinológica especializada que no solo mire las hormonas finales (tiroideas, cortisol), sino también las hormonas hipofisarias que las estimulan, a menudo mediante pruebas dinámicas de estimulación.

