Osteoporosis: cómo proteger tus huesos antes de que aparezca la primera fractura
La osteoporosis puede avanzar durante años sin producir síntomas. Conocer los factores de riesgo, cuidar la alimentación y realizar una valoración a tiempo puede ayudarte a prevenir futuras fracturas.
Cuando pensamos en la salud de nuestros huesos, solemos hacerlo después de una caída o una fractura. Sin embargo, nuestros huesos cambian constantemente y, con el paso de los años, pueden ir perdiendo densidad y resistencia sin que nos demos cuenta.
La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas, especialmente en la cadera, las vértebras y las muñecas. Aunque es más frecuente en las mujeres después de la menopausia, también puede afectar a los hombres y a personas jóvenes con determinadas enfermedades.
La buena noticia es que existen medidas para cuidar nuestra salud ósea y tratamientos eficaces para reducir el riesgo de fracturas.
¿Por qué aparece la osteoporosis?
Nuestros huesos son tejidos vivos que se renuevan continuamente. Durante la juventud acumulamos masa ósea, pero con la edad podemos perder más hueso del que somos capaces de regenerar.
La disminución de estrógenos durante la menopausia acelera este proceso. Sin embargo, existen otros factores que pueden favorecer la osteoporosis, como los antecedentes familiares, el bajo peso corporal, el sedentarismo, el tabaquismo, el uso prolongado de corticoides y determinadas alteraciones hormonales.
El hipertiroidismo, el hiperparatiroidismo o los problemas de absorción intestinal también pueden afectar a la salud de nuestros huesos.
¿Cómo saber si tengo osteoporosis?
La osteoporosis no suele provocar dolor ni síntomas hasta que aparece una fractura. Por eso es importante identificar a las personas con mayor riesgo.
Una fractura después de una caída leve, la pérdida progresiva de estatura o la aparición de una curvatura pronunciada de la espalda pueden ser señales de alerta.
Cuando está indicado, el especialista puede solicitar una densitometría ósea, una prueba sencilla e indolora que mide la densidad mineral de los huesos.
También puede ser necesario realizar análisis de sangre para valorar el metabolismo del calcio, la vitamina D y determinadas hormonas que intervienen en la salud ósea.
Cinco hábitos que ayudan a proteger tus huesos
- Asegura un aporte adecuado de calcio. Los lácteos, las sardinas con espinas, algunos vegetales y los alimentos enriquecidos pueden ayudarte a cubrir tus necesidades diarias.
- Cuida tus niveles de vitamina D. Esta vitamina facilita la absorción del calcio. En determinadas personas puede ser necesario recurrir a suplementos, siempre bajo recomendación profesional.
- Realiza ejercicio de fuerza. Caminar es beneficioso, pero trabajar la musculatura mediante ejercicios de resistencia también contribuye a mantener la salud ósea. El entrenamiento debe adaptarse a la edad y al riesgo de fractura.
- Mantén una alimentación equilibrada. Además del calcio y la vitamina D, un aporte suficiente de proteínas y energía es importante para conservar el músculo y proteger el esqueleto.
- Evita el tabaco y limita el alcohol. Ambos pueden perjudicar la salud de los huesos y aumentar el riesgo de fracturas.
¿Se puede tratar la osteoporosis?
Sí. Cuando el riesgo de fractura es elevado, existen tratamientos farmacológicos capaces de reducirlo significativamente.
La elección del tratamiento depende de factores como la edad, las fracturas previas, la densidad ósea y las enfermedades asociadas. No todas las personas necesitan los mismos medicamentos ni los mismos suplementos.
Por eso, el abordaje debe ser individualizado y combinar, cuando corresponda, tratamiento médico, nutrición y actividad física.
Cuidar tus huesos hoy es prevenir las fracturas de mañana
No es necesario esperar a sufrir una fractura para preocuparse por la osteoporosis.
Una valoración endocrinológica y nutricional permite identificar factores de riesgo, detectar alteraciones del metabolismo óseo y establecer medidas preventivas adaptadas a cada persona.
Si has llegado a la menopausia, tienes antecedentes familiares de osteoporosis o has sufrido una fractura tras una caída leve, consultar con un especialista puede ayudarte a proteger tu salud ósea a largo plazo.
